domingo, 15 de abril de 2007


Pongo el oído atento al pecho,
como, en la orilla, el caracol al mar.
Oigo mi corazón latir sangrando
y siempre y nunca igual.
Sé por qué late así, pero no puedo
decir por qué será.

Si empezara a decirlo con fantasmas
de palabras y engaños al azar,
llegaría, temblando de sorpresa,
a inventar la verdad:
¡Cuando fingí quererte, no sabía
que te quería ya!

Xavier Villaurrutia, Inventar la verdad


No miente mi piel cuando se hace camino que te invita a recorrerlo despacio; no miente el descompasado latido de mi sangre cuando se convierte en fuego y me quema; no miente mi boca, que sedienta, se hace desierto sin tu lengua; no mienten mis manos, vacías, desnudas, cuando se transforman en caricia, urgente, ansiosa por tocarte. No miente mi deseo, que es hoguera y es torrente y es desesperado... y te espera.

Buenas noches.



4 comentarios:

Unknown dijo...

Están claras tres cosas:

- La señorita ha perdido su lentilla.
- El poema es malo, reconozcámoslo con humildad.
- Su comentario va dirigido, explícitamente, a mí.

A ver si me despabilo un poco y le pongo un poema en condiciones.

Joselita del Sur - Exilio Voluntario dijo...

Pedritus, me alegro tanto de verle, que no pienso replicar a sus perversas provocaciones.

El poema, mon cher, es que no es de su Rimbaud, ni de su Apollinaie, ni de su sublime sin interrupción Beaudelaire.. y claro, usted no me perdona que me decante por el producto nacional...

Excepto cuando el producto es usted, evidentemente.

Le beso, con los labios de mi boca...

Sofía dijo...

El producto nacional, a veces también tiene sus encantos.

Esa imagen de hoy me trae recuerdos, Exilio. Divertidos recuerdos, debo añadir.

Gracias por hacerlos aterrizar en mi azotea.

Besos nocturnos. Felices sueños.

Anónimo dijo...

Cae la noche

la alcoba, en penumbra está

los objetos proyectan sombras fantasmagóricas
mientras, afuera llueve

una farola apenas ilumina levemente la calle



gente caminando aquí y allá

con su equipaje de sueños y realidades



aquel viejo reloj sobre la pared

rompe el silencio

tic tac tic tac



pensamientos echados a volar

al otro lado de la ventana



recuerdos revoloteando en la mente

qué complejos son los caminos

por los que te lleva la vida



dónde te encuentras

qué has hecho conmigo

para dónde irás

¿eres realmente dueño de tu destino?

Autora: Damadelanoche.

Un poema, de esos que Pedritus diria malo pero que me ha resultado curioso.
Buenas noches.