sábado, 14 de abril de 2007




De tus caderas a tus pies
quiero hacer un largo viaje.

Soy más pequeño que un insecto.

Voy por estas colinas,
son de color de avena,
tienen delgadas huellas
que sólo yo conozco,
centímetros quemados,
pálidas perspectivas.

Aquí hay una montaña.
No saldré nunca de ella.
Oh qué musgo gigante!
Y un cráter, una rosa
de fuego humedecido!

Por tus piernas desciendo
hilando una espiral
o durmiendo en el viaje
y llego a tus rodillas
de redonda dureza
como a las cimas duras
de un claro continente.

Hacia tus pies resbalo,
a las ocho aberturas
de tus dedos agudos,
lentos, peninsulares,
y de ellos al vacío
de la sábana blanca
caigo buscando ciego
y hambriento tu contorno
de vasija quemante!

Pablo Neruda, El insecto (de "Los versos del Capitán")


Se necesita toda una vida para conocer profundamente a quien amamos, una vida llena de encuentros y ausencias, de deseo y rechazo, de dolor y placer, de incomprensión y complicidad, de guerras dulces y compromisos cruentos, de silencios luminosos y oscuros sermones, de amaneceres entre caricias y noches de soledad y rabia...

Se necesita sólo un instante para reconocer el camino intrincado pero hecho a nuestro paso, la ruta llena de misterios pero sin secretos para nuestra piel, el perfume inconfundible y perdurable que nos envuelve y nos persigue, la voz desconocida destinada a despertarnos, el cuerpo ansiado que será el único alimento que nos saciará mientras nos consume, el viaje infinito que nos aterrará pero al que no podremos negarnos.

Buenas noches...






(no tienen idea de lo feliz que me hace leerles. Incluso a Pedritus. Sí...qué cosas)





6 comentarios:

Anónimo dijo...

Buenas noches, buenas noches, buenas noches... Lo repetiré como un mantra, a ver si así se cumple.

Hasta mañana, princesa. Gracias por el paisaje y por la música.

Anónimo dijo...

Venir por aquí es como entrar en un café con caras conocidas. Uno se relaja, pide algo, se afloja el cuello de la camisa y disfruta.

Exilio, Ud. siempre nos seduce con sus fotografías y sus letras. Siga haciéndolo, por favor.

Anónimo dijo...

Buenas noches.

Intentaré ese ignoto viaje.

Unknown dijo...

Juro que es cierto. Ante la biblia.
Estaba curioseando por el blog y he visto el menú de la derecha, ah, caramba, si son las entradas de los poemas.
Y me fijo en una entrada en la que pone...

De tus caderas a tus pies quiero hacer un largo...

Compruébenlo.
My good, me he dicho. Un poema de David Meca.

Y al picarlo he suspirado aliviado.

De tus caderas a tus pies quiero hacer un largo viaje.

Ah, vale.
Y dejando de lado algunos versos que dejan a la señora en una posición delicada (como el de aquí hay una montaña... oh qué musgo gigante -sabemos que a algunas lo tienen tipo florón, pero enfín, un poco de discreción, pobre señora...-), qué diferente es un poeta de otro. O más bien, qué buenos son unos poetas y qué malos otros.
A veces me pregunto en qué radica esa diferencia. Hay algunos que construyen un entramado de epítetos, palabras raras y sustantivaciones, mientras que otros escriben con palabras sencillas que emocionan, en el sentido más estricto del término.

Para escribir así hay que sentir así. Y eso es lo que envidio de los grandes poetas. Su capacidad de multiplicar el goce con la única ayuda de su imaginación.

Los demás, a beber sensaciones de garrafón.

Unknown dijo...

Bueno, en realidad es my god. Pero es que aún me faltan ocho lecciones del BBC english.

Joselita del Sur - Exilio Voluntario dijo...

Querido, queridísimo Pedritus... si no existiese usted, yo tendría que inventarle.

Le adoro (cuando me olvido de que le odio...)

Gracias a todos...