martes, 18 de septiembre de 2007




Ayer te besé en los labios.
Te besé en los labios. Densos,
rojos. Fue un beso tan corto
que duró más que un relámpago,
que un milagro, más.
El tiempo
después de dártelo
no lo quise para nada
ya, para nada
lo había querido antes.
Se empezó, se acabó en él.

Hoy estoy besando un beso;
estoy solo con mis labios.
Los pongo
no en tu boca, no, ya no
—¿adónde se me ha escapado?—.
Los pongo
en el beso que te di
ayer, en las bocas juntas
del beso que se besaron.
Y dura este beso más
que el silencio, que la luz.
Porque ya no es una carne
ni una boca lo que beso,
que se escapa, que me huye.
No.
Te estoy besando más lejos.

Pedro Salinas, Versos 1290 a 1316
(de "la Voz a ti debida")


No habrá un beso tan esperado, tan letal, tan deseado, tan rendido, tan hambriento, tan voraz, tan feroz, tan dulce, tan brutal.. No habrá un beso que diga tanto, que entregue tanto, que desnude tanto, que ofrezca tanto, que exija tanto, que signifique tanto, que valga tanto. No habrá otro beso que abra todas las barreras, que difume todas las distancias, que provoque todas las caricias, que invada todos los poros, que borre todos los secretos, que elimine todos los dolores. No habrá otro beso como ese beso nuestro...

Nunca habrá otro igual...hasta el siguiente


Buenas noches.. besen y sean besados con profusión y profundidad y perfección.





Banda sonora marciana y besadora:



Recientemente dejé una versión de esta canción, a cargo de U2, pero hoy no he podido ressitirme a traer el clásico de Cole Porter en la voz de Sinatra, en toda su esplendorosa belleza. Creo que no existe otra letra que explique tan perfectamente la pasión, el deseo, la necesidad casi enfermiza de tener a nuestro lado a aquel, a aquella que nos hacen sobrevivir...

Espero que les guste, por lo menos, una ínfima parte de lo que a mí me apasiona.







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